Imagen promocional de las llamadas de invitados. Crédito: Meta / WhatsApp. Fuente de la imagen.
La próxima llamada de WhatsApp puede incluir a ese amigo, compañero o familiar que no utiliza la aplicación. Meta ha anunciado el acceso de invitados sin cuenta: reciben un enlace, lo abren en el navegador del ordenador y esperan a que el anfitrión les permita entrar. La novedad, presentada el 14 de octubre, elimina un paso que suele complicar una conversación sencilla: pedir a todo el mundo que se registre en el mismo servicio.
Cómo entrar en una llamada sin cuenta de WhatsApp
La persona que organiza la conversación sí necesita una cuenta. Desde la pestaña de llamadas puede pulsar el símbolo de añadir, crear un enlace y compartirlo con los participantes. El invitado abre ese enlace desde el navegador del ordenador, introduce su nombre y accede a una sala de espera. La entrada efectiva depende de que el anfitrión lo admita.
Este funcionamiento permite separar dos tareas: organizar la llamada y participar en ella. Para una clase particular, una explicación de trabajo o una conversación familiar, puede ser suficiente con que una persona gestione la convocatoria. El resto puede centrarse en entrar a la hora acordada. Antes de una reunión importante, una prueba breve con el mismo ordenador ayuda a comprobar el micrófono, la cámara y el sonido.
Qué pueden hacer los participantes invitados
Según Meta, las llamadas admiten hasta 32 personas y los invitados pueden compartir la pantalla de su ordenador. También pueden utilizar reacciones y levantar la mano. La compañía describe las llamadas como gratuitas, sin límite de tiempo y con cifrado de extremo a extremo. El acceso anunciado se realiza desde el navegador del ordenador; no conviene dar por hecho que cualquier forma de abrir un enlace en un móvil ofrece la misma experiencia.
Compartir pantalla puede resultar especialmente útil cuando explicar algo de viva voz no basta. Un profesor puede revisar un ejercicio, un compañero puede enseñar una presentación y una familia puede consultar un documento conjuntamente. En cualquiera de esos casos, preparar de antemano la ventana que se va a mostrar evita interrupciones y ayuda a que los demás sigan la explicación con facilidad.
El anfitrión decide quién entra
Los invitados no pueden ver los números de teléfono de otros participantes, enviar mensajes ni añadir directamente a otras personas. El anfitrión puede retirarlos de la llamada. La sala de espera introduce así un punto de control entre disponer del enlace y acceder a la conversación.
Al organizar una reunión, conviene acordar qué nombre utilizarán los invitados para reconocerlos. Un enlace reenviado puede llegar a alguien que el anfitrión no esperaba, por lo que revisar las solicitudes de entrada sigue siendo una parte importante de la gestión. Para conversaciones con varios participantes, también ayuda indicar quién presenta y en qué momento se atienden las preguntas: son pequeños detalles que influyen mucho en la utilidad de una llamada.
Las integraciones con calendarios llegarán después
Meta prevé añadir integraciones con Google Calendar y Outlook más adelante este año. Ese anuncio debe distinguirse del acceso de invitados que acaba de presentar. Mientras tanto, el enlace compartido es el punto de partida para reunir a personas que utilizan aplicaciones diferentes. La mejora más fácil de entender es precisamente esa: poder invitar a alguien a una conversación sin convertir la instalación de otra aplicación en el primer asunto que hay que resolver.
